De la pérdida de conciencia a las alteraciones motoras
Cualquier episodio de pérdida de conciencia o desorientación súbita debe ser tratado en urgencias. Estos cuadros suelen acompañarse de cambios drásticos en la presión arterial o, en casos de infecciones del sistema nervioso, de una fiebre alta persistente. La detección temprana de déficits motores o del habla permite estabilizar al paciente antes de que se presenten problemas respiratorios secundarios por la falta de control autonómico.
